Aluminio y acero inoxidable, parecidos y diferencias

Aunque aparentemente sean casi idénticos, son muchas las diferencias existentes entre el aluminio y el acero inoxidable. Estos dos elementos, tan comunes en las vidas cotidianas de las personas, así como su uso en la construcción de todo tipo de objetos útiles, en ocasiones, se emplean de forma y con objetivos parecidos. Este es el principal motivo por el que la mayoría de las personas no saben diferenciarlos con claridad

¿Qué es el aluminio?

Este elemento aparece de forma natural en la corteza terrestre, siendo el tercero en presencia de todos los que se localizan en la tabla periódica, siendo de todos los metales el más abundante.

Entre sus características destacan su color, que puede variar en toda la paleta que va desde el plateado hasta el gris opaco. Es suave, ligero, resistente, no magnético, indisoluble en el agua, además de dúctil por naturaleza (puede deformarse plásticamente de forma sostenible sin romperse) al ser muy reactivo en estado puro.

Es, gracias a su baja densidad y elevada resistencia a la corrosión, ampliamente utilizado en las más diversas aplicaciones para la construcción de materiales estructurales de todo tipo, sobre todo para aviones o vehículos, herramientas y utensilios para el hogar.

Parece ser que ya los antiguos romanos y griegos eran capaces de usarlo para la fabricación de diferentes herramientas y darles los usos más variados, pero fue en el año 1827 cuando Friederich Wöhler logró extraerlo en estado puro por primera vez con éxito.

¿Qué es el acero inoxidable?

El acero que es resistente a la corrosión se denomina inoxidable, una cualidad que se consigue mediante la aleación de este metal con otros, como el cromo (fundamentalmente), o el níquel, que son menos reactivos. Esta aleación permite que se forme una película en la superficie del acero que lo hace impermeable e insoluble a los medios habituales de corrosión. En definitiva, el acero inoxidable puede definirse como un grupo de aleaciones ferrosas muy resistente a la corrosión y a la oxidación con, al menos, un 12 % de cromo en su composición.

No son pocas las propiedades que contiene esta aleación;

  1. Es muy resistente a las temperaturas extremas.
  2. Maleabilidad y ductilidad, es decir, poder trabajar el Acero en la Carpinteria Metálica de Acero Inoxidable con mayor Maleabilidad y ductilidad, capacidad para crear acabados superficiales y formas variadas, una particularidad que lo hace muy atractivo para su uso para elementos decorativos.
  3. Enormemente estético, tiene un fuerte atractivo visual muy utilizado por los diseñadores actuales por su modernidad, ligereza, elegancia y prestigio.
  4. Resistencia mecánica adecuada, que le permite ser moldeado sin romperse.
  5. Fácil de limpiar, ya que la rugosidad superficial baja permite que los objetos de acero inoxidable se desinfecten más fácilmente, siendo un entorno muy complicado para las bacterias y ácaros.

Diferencias fundamentales entre el aluminio y el acero inoxidable

Algunas de las diferencias que separan estos dos elementos ya se han mencionado como características. Estas y otras las repasamos ahora con más detenimiento.

El peso

El aluminio es bastante más ligero que el acero inoxidable (casi un tercio menos), pero también es mucho menos resistente. Las estructuras de aviones y rascacielos utilizan el aluminio por este motivo. Pero otros equipamientos, sobre todo fijos, que requieren dureza es el acero el recomendado.

La durabilidad

Directamente relacionado con el apartado anterior, dureza y durabilidad van de la mano, como cabe suponer. Aunque el aluminio es un material realmente duradero, no es comparable con el acero inoxidable, una particularidad debida a su mayor densidad general.

La resistencia a la corrosión

Ambos materiales presentan una gran resistencia a la corrosión y a la oxidación, posiblemente sean los dos metales que más destaquen por estas propiedades. Pero, cuando la comparación es entre estos dos, es el acero inoxidable el que sale victorioso. Como se ha indicado anteriormente, es la aleación con el cromo lo que confiere este escudo protector tan eficaz. Aunque el acero inoxidable se oxide por fuera, solo con limpiarlo saldrá a relucir de nuevo su parte brillante. El aluminio, por su parte, a pesar de su resistencia, que no es poca, no se oxida, sino que se corroe.

El coste

En este caso el aluminio saldrá victorioso, ya que es más barato que el acero inoxidable.

Otras características a tener en cuenta son; la conductividad (capacidad de los materiales para dejar pasar la corriente eléctrica o el calor) es mayor en el aluminio, pero el acero puede soportar temperaturas más altas. Por otro lado, es más fácil soldar sobre el acero inoxidable. En relación al uso como material para la cocina, también es más recomendable el acero inoxidable, ya que este no tendrá repercusión alguna en la preparación de los alimentos y platos, es decir, no influirá en su sabor ni en su textura.

 

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